· Trauma · Caso ilustrativo · 4 min de lectura

Lo que crees que es tu personalidad puede ser un recuerdo

“Soy así” no siempre describe quién eres. A veces describe lo que tuviste que aprender para sobrevivir.

Manos armando un rompecabezas con piezas sueltas sobre una mesa de madera.

“Soy así.” Es una de las frases que más escucho en consulta: soy independiente, soy desconfiado, no soy de relaciones. Muchas veces es verdad que la persona funciona así. Lo que no siempre es verdad es que eso sea su personalidad.

Diego, 34 años

Diego tiene 34 años y una empresa de logística que levantó solo desde cero. Trabaja doce horas al día, resuelve los problemas antes de que su equipo los vea y casi nunca pide ayuda. Llega a consulta por insomnio. Dice que es el estrés del negocio.

A la tercera sesión aparece otro tema. Diego ha tenido varias relaciones que empiezan muy bien: los primeros meses son intensos, se siente cómodo, disfruta. Pero cuando la relación se pone seria, cuando ella le propone conocer a sus papás o empiezan a hablar de vivir juntos, algo cambia. Se llena de trabajo, contesta menos, empieza a encontrarle defectos. A las pocas semanas termina la relación.

“No sé por qué, pero así soy. No soy de relaciones largas, soy muy independiente.” Lo dice tranquilo, como quien describe su color favorito.

Lo que pasa justo antes de alejarse

En lugar de discutir si Diego es o no es “de relaciones”, le pregunto otra cosa: ¿qué sientes justo antes de empezar a alejarte? Al principio no sabe qué responder. Con práctica empieza a notarlo: un nudo en el pecho, la respiración más corta, unas ganas enormes de estar solo. Y cuando por fin se aleja, alivio. Eso ya no suena a personalidad, suena a una alarma.

Entonces la siguiente pregunta es: ¿cuándo fue la primera vez que sentiste eso? Le toma varias sesiones llegar ahí. Su papá entraba y salía de la casa. Se iba por meses, volvía con regalos y promesas, y Diego se ilusionaba cada vez. Y cada vez su papá se volvía a ir.

En algún momento, sin decidirlo, Diego aprendió algo: si no esperas nada de nadie, nadie te puede decepcionar.

Una estrategia que en su momento funcionó

Como explico en ¿El trauma vive solo en tu mente?, Janina Fisher plantea que la memoria implícita muchas veces no se vive como recuerdo, sino como presente. Cuando alguien se acerca a Diego, su cuerpo no está reaccionando a la mujer que tiene al frente. Está reaccionando a lo que significaba acercarse cuando tenía nueve años.

Y como no lo reconoce como recuerdo, lo absorbe como identidad: “soy independiente”. Ahí está lo engañoso. Esa independencia es real y le ha servido muchísimo, gracias a ella construyó su empresa solo. La misma estrategia que lo protege en el trabajo es la que lo deja solo en sus relaciones.

Por eso es importante validar antes de cuestionar. Alejarse fue la mejor opción que tuvo un niño de nueve años para no seguir rompiéndose. Si en consulta Diego siente que lo estoy juzgando, la vergüenza va a hacer que esconda cosas, y eso no ayuda en nada. Validar tampoco es decirle que está bien terminar cada relación. Es entender para qué le sirvió alejarse, antes de buscar otra forma.

Qué cambia cuando lo ves como recuerdo

Cuando Diego deja de decir “soy así” y empieza a decir “esto se me activa cuando alguien se acerca”, algo se mueve. Ya no está peleando contra su forma de ser. Está aprendiendo a reconocer una alarma vieja.

En consulta eso se trabaja por etapas. Primero se profundiza en la historia y en lo que siente. Luego se mapea qué situaciones lo activan, qué pasa en su cuerpo y qué hace después. Después, se practica en sesión cómo regularse cuando aparece el nudo en el pecho, sin tener que salir corriendo. Y, finalmente, se prueba en la vida real, con una pareja de verdad, donde la alarma se va a volver a encender.

No es un cambio inmediato. La alarma no se apaga solo porque Diego la entienda. Pero entre sentir el nudo y terminar la relación al día siguiente, y sentir el nudo y poder decir “me estoy asustando”, hay una diferencia enorme.

Lo que llamas tu forma de ser no siempre es quien eres. A veces es lo que tuviste que aprender para sobrevivir, y que nadie te ayudó a soltar.

¿Qué parte de lo que llamas “así soy” aprendiste antes de poder elegirla?

Referencias

Fisher, J. (2017). Healing the fragmented selves of trauma survivors: Overcoming internal self-alienation. Routledge.

¿Quieres trabajar esto en sesión?

Si algo de lo que leíste te resonó, podemos conversarlo en una primera sesión.